Jan Detrich
Un mar de cambios: Neptuno en Piscis 2011-2026 La entrada de Neptuno en Piscis es una contracorriente que infundirá vida en la Tierra con mayor sensibilidad, un sentido más profundo de interconexión y unidad, y una vivificación del corazón planetario en respuesta a la necesidad mundial.
Se está desarrollando un nuevo relato cósmico y el ingreso de Neptuno
en Piscis aparece como la nota final en el acto de apertura de un
impulso evolutivo que comenzó en 2008, con la entrada de Plutón en
Capricornio. Desde entonces, la llegada de todos los planetas más
importantes en los nuevos signos, un cambio general en los ciclos de los
rayos, el amanecer de la Era de Acuario, el final y el principio del
año galáctico según la cosmología maya, la expansión acelerada del
Universo, los cambios en la heliósfera, un aumento de la actividad
solar, y una disminución sorprendente de los campos magnéticos de la
Tierra indican que están ocurriendo cambios monumentales en toda la
galaxia.
El impacto total de los contactos de Urano y de Plutón podría no
estar completamente registrado en la conciencia general por muchos
años. Sin embargo, estas cuadraturas -–que golpean muy fuerte, causarán
un punto de inflexión sin precedentes en los asuntos mundiales no visto
anteriormente en nuestras vidas. Confluencias más recientes de estos dos
gigantes planetarios también ocurrieron durante la Revolución
Industrial, la Gran depresión y nuevamente durante los 60, acarreando
cambios políticos, sociales y culturales radicales a pesar del hecho de
que estos eventos anteriores involucraron sólo tres contactos
Urano-Plutón en comparación con los siete del ciclo actual.
Si bien la presión entre Urano en Aries y Plutón en Capricornio se ha
ido estableciendo por un cierto período de tiempo, ha sido provocado y
en cierta forma atenuado por la posición de Saturno en Libra durante los
pasados dos años, lo que ha contrarrestado la tensión y la presión de
Urano-Plutón con un elemento de resistencia y de polarización
definitiva. Aún peor es la negación resultante y la evasión de las
tendencias actuales, a pesar del peligro claro y real de la
inestabilidad política, medioambiental y económica, que se refleja en un
segmento de la población, la cual llora el pasado y preferiría que la
vida “volviese a la normalidad”.
Esta cuadratura tendrá su clímax en una serie de siete cuadraturas
exactas desde 2012 a 2015, con la primera el 24 de junio de este año. Es
una dinámica poderosa que históricamente reorganiza las cosas, altera
el status quo y echa por tierra las estructuras de poder existentes.
Entre otras cosas, Plutón en Capricornio representa las fuerzas
acumuladas del materialismo, Wall Street y la élite material,
desafiadas por la fuerza poderosa y el poder del movimiento colectivo
hacia la liberación, el cambio revolucionario y las nuevas direcciones
que surgen de Urano en Aries. La tendencia hacia la materialización está
finalizando y todo el desasosiego cultural, político y social, el caos,
la agitación y los desastres globales son manifestaciones de un llamado
fuerte y enfático a despertar a un nuevo ritmo, a un nuevo orden y a
una síntesis emergente. “La Cruz Cardinal es responsable de provocar
ciertos grandes puntos de síntesis, como consecuencia tanto del cambio
como de la crisis.”
Un segundo punto astrológico destacado en 2012 consiste en una
alineación poco común y casi perfecta de Venus con el Sol en Géminis y
de la Tierra en Sagitario el 5 y 6 de junio. Los antiguos mayas estaban
plenamente conscientes de la relación entre la Tierra y Venus, puesto
que sus cálculos cosmológicos y del calendario están basados en los
ciclos de Venus. La astrología esotérica señala que Venus está más
cercanamente relacionada con la Tierra que cualquier otro planeta,
sirviendo como alter ego de la Tierra, planeta hermano y de mayor
correspondencia.
Neptuno y Piscis representan el anhelo de la humanidad de conexión y
de integridad espiritual y del deseo vivo universal de estar por encima
de las barreras y preocupaciones materiales, para buscar algo más,
rendirse a un poder superior, sacrificarse y servir, y creer y compartir
lo trascendente a través de la aspiración, la devoción, la fe y el
idealismo. Al desdibujar las líneas entre las realidades material y
espiritual, la nueva era de Neptuno en Piscis hará que la humanidad
flote más allá de sus limitaciones observadas, dando origen
potencialmente a una sensibilidad humana mayor, al amor, el altruismo
centrado en el corazón, la compasión, la empatía, la percepción
espiritual, la visión, el idealismo y una apreciación más rica y más
sagrada de la belleza, el arte, la cultura y la creatividad.
Para todos los intentos y propósitos, las cuadraturas de Urano-Plutón son los choques ruidosos entre el Cielo y la Tierra, una danza apasionada entre la corona y la base, el espíritu y la materia y los gobiernos y los pueblos, que es tan aparentemente evidente en el mundo de hoy. La entrada de Neptuno en Piscis agrega una contracorriente en la ecuación que infundirá vida en la Tierra con mayor sensibilidad, un sentido más profundo de interconexión y unidad, y una vivificación del corazón planetario en respuesta a la necesidad mundial. Se trata de una transformación poderosa y amplia, que algún día podría ser recordada, y quizás incluso celebrada, como un cambio global desde el Amor al Poder hacia el Poder del Amor.
Para todos los intentos y propósitos, las cuadraturas de Urano-Plutón son los choques ruidosos entre el Cielo y la Tierra, una danza apasionada entre la corona y la base, el espíritu y la materia y los gobiernos y los pueblos, que es tan aparentemente evidente en el mundo de hoy. La entrada de Neptuno en Piscis agrega una contracorriente en la ecuación que infundirá vida en la Tierra con mayor sensibilidad, un sentido más profundo de interconexión y unidad, y una vivificación del corazón planetario en respuesta a la necesidad mundial. Se trata de una transformación poderosa y amplia, que algún día podría ser recordada, y quizás incluso celebrada, como un cambio global desde el Amor al Poder hacia el Poder del Amor.
En los próximos años, Neptuno en Piscis suavizará las aristas de la
crisis y del cambio que surge de las cuadraturas de Urano-Plutón,
reuniendo a la gente en formas de apoyo mutuo para desafiar el orden
antiguo. Aún más, cuando Saturno ingrese en Escorpión en la primavera de
este año, hará trígono de Neptuno en Piscis, inspirando visión,
reflexión interna y soluciones constructivas para los problemas que la
sociedad está descubriendo y a los cuales debe hacer frente en este
tiempo.
Simultáneamente, cuando Saturno entre en Escorpión, estará en
recepción mutua con Plutón en Capricornio, fortaleciendo y aumentando
los cambios globales con el valor de la responsabilidad compartida. El
primer aspecto exacto entre estos dos planetas ocurre sólo días después
del anunciado fin del calendario maya, indicando un nuevo comienzo en la
forma en que funcionamos y negociamos, lo que promoverá la
responsabilidad y la transparencia, no sólo en el área financiera, sino
también en la gobernabilidad, la política y la sostenibilidad
medioambiental.
Aun cuando los dos mil años anteriores bajo la influencia de la Era
de Piscis han hecho poco por sacar a la luz el tesoro sagrado de Piscis,
quizás el segundo viaje de Neptuno a través de Piscis desde su
descubrimiento nos informará e ilustrará sobre nuevos caminos, logrando
que la humanidad simbólicamente “se levante de entre los muertos” una
vez más. En la medida que desaparezcan las antiguas asociaciones con las
tendencias más bajas de Piscis, el sufrimiento, el martirio y la
impotencia en la cruz cósmica, y crezcan los poderes para resucitar la
vida, todo esto podría traer la revelación de un nuevo orden mundial
para la vida.
La carta de entrada inicial para Neptuno en Piscis, con seis planetas
en Aries, apoya y refuerza la idea de que está emergiendo una nueva
mitología alrededor de Neptuno y de Piscis, que estará aliada más
cercanamente con el aspecto de la Voluntad de Dios o la Vida. Nos han
enseñado que el aspecto más alto de la energía de Piscis “es conciencia
del grupo, del todo y del universo,” de manera que quizás esta nueva
fase de nuestro viaje evolutivo finalmente acentúe nuestra
identificación con la Unidad de toda la vida.
La naturaleza de Neptuno se expresará abundantemente durante su paso
por Piscis y, sin duda, será una aventura osada y amplia, que requerirá
de destreza en la navegación. Al igual que el mar, Neptuno en Piscis
representa a las fuerzas de la naturaleza más allá de nuestro control,
que no pueden dominarse o contenerse, pero que pueden manejarse
co-creativamente. Si permitimos que estas corrientes poderosas nos
muevan y nos guíen en la dirección de la universalidad y nos pongan por
sobre el caos del plano astral, podríamos finalmente llegar a descubrir
que somos el cuidador de nuestro hermano sólo en el sentido de que somos
nuestros hermanos y ellos son nosotros.
En la medida que la idea de que estamos estrechamente entrelazados y somos más grandes que nuestras partes individuales comience a hacerse más presente en la humanidad; en la medida en que comencemos a eliminar las gruesas capas del deseo personal, la apreciada auto-orientación y la necesidad de ser constantemente especiales y validados por el resto, empezaremos a liberarnos nosotros mismos de las cadenas que nos atan. Las líneas de demarcación se difuminarán bajo Neptuno en Piscis, pero corresponderá a aquellos individuos y grupos conscientes del Alma encauzar esta vasta energía hacia una obra divina en beneficio de toda la humanidad.
En la medida que la idea de que estamos estrechamente entrelazados y somos más grandes que nuestras partes individuales comience a hacerse más presente en la humanidad; en la medida en que comencemos a eliminar las gruesas capas del deseo personal, la apreciada auto-orientación y la necesidad de ser constantemente especiales y validados por el resto, empezaremos a liberarnos nosotros mismos de las cadenas que nos atan. Las líneas de demarcación se difuminarán bajo Neptuno en Piscis, pero corresponderá a aquellos individuos y grupos conscientes del Alma encauzar esta vasta energía hacia una obra divina en beneficio de toda la humanidad.
En resumen, Neptuno en Piscis introducirá al mundo en un nuevo mito,
que contendrá semillas de ilustración y de liberación. Si bien implicará
un viaje arquetípico hacia el vientre de la ballena, la humanidad
aprenderá a navegar en las corrientes cambiantes de la vida con mayor
facilidad y quizás descubra un tesoro profundo y escondido durante el
camino.

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