La luna nos ayuda a comprender el patrón afectivo y energético del sujeto. El emplazamiento de la luna en los diversos signos permite entender 12 formas arquetípicas de tramitar la vida emocional. La luna rige con primacía los primeros años de la vida subjetiva, cuando el cachorro humano está tomado por la dependencia y su psiquismo aún funciona de manera predominantemente inconciente. Esto hace que los mecanismos lunares queden profundamente anclados en nosotros y que comprenderlos y desarmarlos sea un gran esfuerzo conciente.
Respecto de la luna en géminis, podemos comenzar diciendo que se trata de una combinación en un signo de aire, mental, intelectual y fuertemente ligado a la palabra. Por ello la cualidad afectiva de estos sujetos es eminentemente intelectual. La luna en géminis procesa sus emociones con la mente, intelectualiza sus afectos y necesita por sobre todo entenderlos.
Recordemos que el símbolo de géminis son los gemelos enfrentados y representa el mundo de las dualidades. Esto caracteriza también a la luna en este signo, ya que toda situación afectiva es escindida, dividida en dos polos que luego de un tiempo vuelven a reunirse. Géminis separa y vuelve a unir los polos como modo de procesar la realidad. Mantener cierta escisión interna es un mecanismo que le da seguridad. Generalmente lo escindido en esta luna es la emocionalidad de la intelectualidad.
Esta luna discrimina mucho entre lo que siente y piensa. En general tiende a separar ambos procesos psicológicos privilegiando el pensar y dejando a un lado el sentir. A su vez, en el proceso de pensar y racionalizar las emociones, géminis tiende a dividir lo pensado en múltiples partes, en opciones bien diferenciadas y a menudo claramente duales. Según Eugenio Caruti, este proceso de diversificación y escisión mental es lo que le da seguridad al sujeto con luna en géminis. Curiosamente entonces, se da que cuando el mecanismo lunar de géminis comienza su proceso de multiplicación de opciones, diversificación de posibilidades, movimientos duales, etc., en realidad está buscando protegerse y cerrarse. Es tan paradójico como pensar que el movimiento y la apertura de esta luna, en realidad buscan protección en lugar de exposición.
A diferencia de otro tipo de lunas, como la luna en cáncer o en piscis, que se cierran en un mundo de ensoñación para protegerse, las lunas de aire (géminis, libra, acuario) tienden a abrirse, socializar, multiplicar opciones, racionalizar y verbalizar como modo de protegerse. Particularmente la luna en géminis, más contacto genera con el afuera y más a salvo se siente. Esto trae aparejado que en el saber popular la luna en géminis sea el vivo exponente de la infidelidad y los romances duales y superficiales. Géminis es un signo que sale a la búsqueda de vínculos y que puede lidiar con la dualidad perfectamente. Al desdoblarse y distribuir su energía en cosas bien diferentes, el sujeto con este emplazamiento se protege y aplica su mecanismo lunar inconciente.
El ambiente primario de la luna en géminis, le enseñó al pequeño a verbalizar y mediatizar por la palabra todos sus sentimientos. En este ambiente, ser inteligente y veloz para procesar las situaciones siempre fue algo valorado. Probablemente vivió a su madre como alguien divertida, jovial, compañera, pero relativamente inmadura y distante afectivamente. La madre de una luna en géminis no es corporalmente afectuosa pero es de generar mucho diálogo. Suele estimular a su hijo en el proceso de aprendizaje, permitirle la curiosidad y la libre exploración de múltiples temas.
De este modo, el sujeto con la luna en géminis aprendió tempranamente que lo mejor es disociar su mente de los afectos y que el principal modo de vincularse con el mundo es a través de la mente. Lo que géminis teme, según Caruti, es quedar concentrado en un único punto, quedar impedido de movimiento, de circulación; en otras palabras teme el momento de tener que sintetizar todo en un mismo espacio. Por ello las lunas en géminis suelen desarrollar cierto complejo de “eterno adolescente” o en otros momentos de “eterno estudiante”, puesto que continuamente están diversificando su curiosidad pero demoran el momento de sintetizar y comenzar a aplicar unificadamente sus conocimientos.
La sombra de esta luna es la compulsividad en el hablar, la diversificación de actividades y vínculos sin sentido, la disociación permanente y algunas veces el uso indiscriminado de la mentira. Todos estos comportamientos se anclan en el mecanismo lunar de escisión y diversificación como modo de protección. Por ello es importante que el sujeto registre este proceso inconciente y comience a elevarlo para sacar a la luz la cantidad enorme de cualidades positivas que tiene esta energía.
La luna en géminis al evolucionar trae la invaluable capacidad de integrar y sintetizar polos opuestos. De alguna manera esto es lo que requiere el proceso de individuación para Jung. Géminis, con su capacidad de pendular en polos tan contradictorios, es una de las energías más amplias y abarcativas del zodíaco. El momento culminante en su desarrollo es cuando debe dejar de expandir y proponerse sintetizar, enfocarse.
Recordemos que el maestro Sigmund Freud tenía la luna en el signo de géminis, lo cual aclara su enorme capacidad de poner en palabras aspectos tan complejos de la psiqué. La pluma de Freud fue reconocida en el mundo entero como una de las más poéticas y a la vez científicas. De hecho es un autor que dijo y des-dijo su propio discurso innumerables veces y esa fue la condición de poder realizar la síntesis teórica.
No olvidemos también que la teoría de Freud es netamente dualista y se basa en la idea del conflicto entre polos opuestos: libido del yo-libido de objeto, pulsión sexual-pulsión de autoconservación, pulsión de vida-pulsión de muerte. Esto es bien propio de su luna en géminis.
En conclusión, podemos decir que esta luna tiene un fuerte componente mental que disocia y diversifica las representaciones. Este proceso de escisión le da seguridad y cuánto más se abre a nuevos conocimientos, afectos y vivencias, en el fondo más se cierra y se apega a su mecanismo lunar conocido. La evolución de esta luna no está en seguir diversificando, por más que ampliar las fronteras sea algo sumamente tentador para ella, sino en sintetizar y poner sus energías en un mismo camino. Esto le permitirá integrar una diversidad de material muy rica y desarrollar plenamente sus talentos.Lic. Ada Marcos
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