“Es obvio que las enfermedades
aumenten cuando la gente no conoce su cuerpo”
Adriana Nana Schnake, terapeuta gestáltica:
Por Constanza Jiménez M, coach ontológico
La mayor exponente de la gestalt en Chile, estuvo a fines de
octubre (2013) en Santiago conversando con el equipo de coaches de Newfield
Network sobre su enfoque Holístico de la Salud y la enfermedad. La mayor parte
del tiempo, esta destacada psiquiatra lo pasa en Anchimalen, su centro de
terapia y desarrollo en Chiloé, donde realiza un diplomado. En su paso,
aprovechamos de conversar con ella.
¿Qué es la Gestalt para usted hoy?
¡Tantos años
que trabajo en esto!, es un enfoque y un modo de enfrentar la vida muy
importante. Además, esto no es sólo un enfoque psicológico, a mi me ha
permitido desarrollar todo un sistema para enfrentar la salud. Esto me parece
importante, porque creo que hay que realizar grandes modificaciones al modelo
de salud actual. Como soy médico me interesa mucho que esto
se haga alguna vez y claro, la gestalt te da una visión, una cierta
solución y un modo de que la gente sepa un poco más de su cuerpo y no deje
todo en manos de los médicos. La población tiene que llegar a saber de su
cuerpo, de sus enfermedades, tiene que llegar a tener un conocimiento mayor y
esto fácilmente, lo entrega la gestalt.
¿Qué enfermedad le ha llamado la
atención últimamente?
Verdaderamente,
ha aumentado mucho el cáncer de colón, no me llama la atención porque esto hace
mucho tiempo que comenzó a aumentar. Siempre en grupos en los cuales me ha
tocado trabajar había alguien diagnosticado como colon irritable y que han
pasado toda su vida quejándose del colon, sin siquiera entender para qué sirve,
dónde está. Es lógico que un órgano que da síntomas y que expresa que no está
bien y se le den calmantes para que esté tranquilo, finalmente termine haciendo
una revolución. Es obvio que las enfermedades aumenten cuando la gente no
conoce su cuerpo y no le hace caso a los órganos cuando dan algún aviso. El
cáncer aumentado hace mucho tiempo. El cáncer y la depresión son las plagas en
nuestra época.
¿Qué siente usted que las personas
no estamos escuchando?
Al organismo,
a nuestro cuerpo. La gente no tiene mucho cariño ni respeto por su cuerpo,
porque desde chicos, en el colegio lo enseñan como si fuera algo que estuviera
fuera de uno, como si fuera de otro. Sin embargo, el cuerpo es de uno, lo
sentimos, lo tenemos, lo vivenciamos, es propio y habría que aprender a conocerlo
de otra manera. Reconocer sus manifestaciones y saber cómo funciona, qué
nos quiere avisar, qué nos quiere decir. Hay muy poco
amor por el cuerpo. Hay cuidado por el cuerpo, para que se vea
bonito, para que se vea más delgado. Es como si no supiésemos nada ni nos
interesara, entonces cuando hace ruidito, vamos al médico y él nos dice, porque
sabe. Mientras más rápido nos quite la molestia el doctor, mejor, no estamos
interesados de dónde viene el dolor, qué significa. No tenemos una cultura de
afecto, nos falta compromiso con el cuerpo. La usamos como una maquinita hasta
que dice basta, sin mucha contemplación. No hay amor.
¿Cómo ha sido su experiencia de
trabajo en la gestalt con el cuerpo?
Es curioso
que uno tenga que hablar de esto, porque se supone que uno debería tener mucha
admiración por cómo funciona esta máquina preciosa que es el cuerpo. Yo he
hecho esta experiencia de enseñar este método para que conozcan su cuerpo en
talleres con niños de 7 a 8 años y para adolescentes, de manera que si los
niños aprenden cómo funciona su cuerpo podían evitarse así, las llamadas
enfermedades psicosomáticas. Y fue fantástico como entendieron y comprendían
sus órganos, desde entonces yo he tenido la aspiración que este aprendizaje
sea incorporado en la educación, de manera de conocer su cuerpo
preventivamente. No se trata sólo de conocer la anatomía, se enseña anatomía y
biología en los colegios, sin embargo, egresan y no se acuerdan de nada. Les
muestran el cuerpo como un objeto, no como algo cercano, que llevamos con nosotros.
La gestalt enseña eso, a vivenciar, a conocer las cosas no como un objeto
separado de uno, sino que dándose cuenta cómo se siente, vivenciando las
partes.
¿Los órganos se relacionan con una
emoción particular?
Cada órgano
tiene una forma y una función, cuando tú sientes que eres ese órgano con esa
forma y esa función a ti te provoca una emoción determinada. Conectarnos con
una determinada parte de tu cuerpo a unos puede provocarles una emoción
positiva o negativa. Cuando vivencias un determinado órgano puedes sentir un
rechazo porque hay características de él que no te gustan. Yo he visto a
hombres llorando cuando les pido que se conecten con sus pulmones, por algo el
cáncer de pulmón es más frecuente en hombres que en mujeres. Ellos, al estar
vivenciando ser pulmón, no pueden aceptar características de éste como ser
blando, dependiente, indiscriminados, no les gusta eso. Entonces, tienen una
emoción negativa. El proceso de sanación se puede dar cuando la persona se da
cuenta, de que le guste o no, ese órgano es vital para vivir y que si están
presentes esas características en su cuerpo, en ese órgano suyo es probable
entonces, que también sean suyas. Cuando comienzan a aceptar, dejarán de pelear
con sus pulmones. Se trata de que terminemos aceptando cada parte que tenemos,
ir reconociendo partes del carácter que no nos gustan. Aceptarse como uno es,
con todas las cosas que pueden ser calificadas de negativas, pero que son
positivas en otro sentido.

No hay comentarios:
Publicar un comentario