Tarot Junguiano
Existen varios arcanos que encarnan el
arquetipo femenino en el tarot. Sin embargo, se puede armar una trilogía con La
Sacerdotisa, La Emperatriz y la Luna ya que representan las tres edades o
facetas de lo femenino: la doncella, la madre y la anciana.
La Sacerdotisa es la mujer propiamente
dicha, ella es el misterio, el "ánima" que conduce al hombre a su
realización personal. Frágil como la luna creciente, prometedora, dual, mujer
joven aún inconsciente del poder de lo femenino, hechicera, musa inspiradora,
intuición, arte, romanticismo. Todo en ella es fertilidad, insinúa la gestación
de algo que aún no tiene forma pero que ya se intuye. Es Isis, Ishtar, Astarté.
Se relaciona con el agua, el mundo de las emociones. Se corresponda con la
etapa posterior a la menstruación, momento en que la mujer se siente liberada,
dueña otra vez de su cuerpo y de su vida.
La Emperatriz es la mujer creadora, la
madre, la luna llena, terrena, fecunda, rebosante. Se relaciona con la tierra
que da fruto. Ella es la sal de la tierra, el jardín que desborda fertilidad,
la señora del hogar. Es Hestia, Hera, Juno, la mujer en su mediana edad, ya más
consciente del poder de lo femenino, en contacto con la función de dar vida,
que pueden ser tanto hijos biológicos como creaciones. Se corresponde con la
etapa de la ovulación, momento en que la mujer se vuelve más empática,
contenedora, receptiva a las energías amorosas.
La Luna es la anciana. Es Hécate, temida,
respetada, sabia, clarividente, capaz de ver pasado, presente y futuro. Es la
noche oscura, creativa, profunda. Representa la posibilidad de conectarse con
la anciana sabia o con la bruja, con la integración de los distintos aspectos
de lo femenino o la locura. Se corresponde con la etapa de la menstruación
momento en que la mujer está más receptiva a las energías sutiles, conectada
con la energía del fin de un ciclo, preparándose internamente para uno nuevo, irritable,
susceptible, necesitada de silencio.
Otros arcanos representan otros arquetipos
que integran lo femenino:
La Justicia
La Fuerza
La Templanza
La Estrella
Unión de los opuestos Como vimos La temática del ánima esta presente en el
tarot en varios momentos. Se entiende por "anima" a la imagen interna
que tiene el hombre del universo de lo femenino, construcción que se forma a
partir de la madre y que forma parte de su inconsciente personal.
En cuanto a la unión de los opuestos,
en el Joven Enamorado, la escena es protagonizada por un hombre que se debate
entre dos mujeres: la madre, que simboliza los mandatos sociales, culturales,
familiares, y el "anima" encarnada en la mujer joven. El ángel señala
el camino del anima, representa el "llamado" a la unión de los
opuestos que se aún encuentran divididos. En el Diablo la figura andrógina se
presenta en forma grotesca, los opuestos no están debidamente integrados, En El
Sol los opuestos (los dos niños) se unen bajo un sol protector que irradia
desde el cielo, hay armonía, juego, vitalidad. En el Juicio el hombre que
resucita de la tumba se reúne con su ánima, representada por la figura de la
mujer y con un anciano que representa su sabiduría. Finalmente en El Mundo la
figura que baila deviene andrógino, los opuestos están unidos en armonía al
igual que todas las funciones psíquicas, representando así un nuevo estado de
conciencia.

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